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La trampa de la estrella del rockenero 26 Hace ya mucho tiempo, en los albores de microbio, nos liamos la manta a la cabeza contratando softwares de gestión de proyectos. Contratamos el mejor software de gestión de proyectos que pudimos encontrar, lleno de funcionalidades que lo hacían tremendamente avanzado y, a la vez, tremendamente inútil. No por el software en sí mismo sino por nosotros, que no estábamos en esas. Teníamos la herramienta de quien queríamos ser sin ser aún lo que queríamos ser. No sé si me explico. Como eso que dice Javier Recuenco de que cuando queremos algo interpretamos mal qué hay que hacer para conseguirlo: a la gente le gustaría ser una estrella del rock pero para conseguirlo prefieren drogarse y dejarse el pelo largo antes que ensayar 12 horas con la guitarra hasta que te sangran los dedos. En los 80, Roger Smith era el CEO de General Motors. Asediado por los fabricantes japoneses (y por los inicios de lo que ahora sabemos que es la redefinición de todo un sector) decidió invertir 90.000 millones de dólares en automatizar sus factorías. De un día para otro, General Motors se convirtió, ojito, en el mayor fabricante de robots del mundo. Gastó en el proyecto, ojito de nuevo, lo que se hubiera gastado en comprar directamente Honda y Toyota. Smith visionó fábricas de luces apagadas, un mundo de ensueño donde no hay fricción y todo sucede como por parte de magia. En cambio, lo que tuvo, terminó siendo una pesadilla ochentera digna de un especial de Halloween de Los Simpsons: los robots terminaron pintándose a sí mismos o soldando las puertas. Mientras, en Japón, Toyota ajena probablemente a todo esto, redefinía la gestión de proyectos creando la metodología “Lean” basada en una tecnología inigualable, ojito: Pizarras blancas, rotuladores y, quizás, a lo loco, otra nueva tecnología inigualable que 3M acababa de lanzar al mercado, los PostIt. Ahora es la IA pero antes fueron las automatizaciones o los funnels o el mismísimo marketing online. Siempre hay alguien vendiendo verdades a medias como si fueran verdades absolutas. Está en nuestro propio ser, buscar una solución que arregle nuestros problemas pero no hay solución para el problema que aún no conoces. Las soluciones cambian, mutan, se entremezclan y se adaptan a problemas que definimos nosotros o incluso que nos inventamos. Porque al final, en realidad, quizá lo que necesitamos no son nuevas herramientas, sino mejores decisiones. Ojito con eso. La cita del mes La inteligencia es eso que usas cuando no sabes qué hacer. Jean Piaget Para estar al día
Recién horneados: proyectos destacados
El típico proyecto que viene bien para desestresar y hacer algo diferente. ¿El reto? Desarrollar la experiencia digital para la inauguración de la nueva temporada para The Unexpected Hotel. Para leer con calmaYouTube se ha convertido en la plataforma audiovisual central de esta década, con más espectadores que la BBC. Pero el éxito, como todo, trae nuevos problemas. Con la llegada de la IA, la aguja vuelve a moverse hacia lo “hecho a mano”. En un mundo en el que todo puede ser hecho a golpe de teclado, lo imperfecto, gana en relevancia. Y eso siempre gusta a las marcas. Para mejorar procesos
Nuestro Discovery en Instagram: Las referencias visuales que más no han motivado Miscelánea
😂 El chorradón Alguien ha creado una web para saber si puedes secar la ropa al aire libre o mejor dentro de casa. |
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Edición y reflexiones locas: Alex Sanz
Diseño e ilustración: Irene Aguilar
¡Eh! ¡Lo de las cooooookies!
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